TENIENTE CORONEL DON FRANCISCO DEL PRADO

1863 -Instalación Fuerte Los Leones
Esta guarnición obedecía a la nueva línea de fortines en el sur santafesino, que había delineado el General Emilio Mitre, con el general Wenceslao Paunero. Precisamente en cumplimiento de esas órdenes, el Tte. coronel Francisco del Prado da cuenta que el dìa 1 de septiembre de 1863, procedió a tomar posesión del paraje conocido con el nombre de “Punta de Los Leones”, o también “Cañada de Maldonado” – actual distrito de Murphy en el departamento General López-. En ese lugar pasó a delinear las obras que debían efectuarse, principiando con los trabajos del foseado para la instalación de la guarnición militar. Dice que: “…en lo sucesivo, este punto que antes era camino del salvaje de la pampa para sacar la hacienda de los habitantes de esta provincia, será el punto de descanso para el fatigado transeúnte en su marcha, y para garantía de toda la colonia de la zona”.
Con anterioridad, en el mes de marzo de 1863 el comandante del Prado había reconocido el terreno donde se instalaría este fuerte, pero no pudo comenzar los trabajos de foseo “...en razón de estar la Luna en un estado peligroso para la invasión de indios y a fin de que no nos encuentre con la fuerza dividida…” y solicitaba como imprescindible que se le enviaran “… para esos trabajos una docena de picos bien encabados” para poder abrir la tierra y marcar los fosos que circundarían la construcción.(13)
1863-Cruenta Sublevación en el Fortín Las Tunas.
Como ya dijimos eran años muy difíciles en la frontera, y las deserciones por el abandono a que estaba sometida la milicia era permanente.
Como ejemplo, en abril de 1863 obra otro parte militar donde el sargento Cleto Rojas de Melincue, da cuenta al comandante del Prado sobre la captura de cuatro desertores: José Cabrera desertor del Fortín Mercedes (BA); Juan Abacca, desertó en Rojas de la compañía del capitán Escobar; Juan de Dios Tello, del escuadrón del comandante Villar, se había fugado después de la batalla de Cepeda; y Vicente Sierras o Matías Juárez, del escuadrón del capitán Escobar.
Los anteriores fueron remitidos después por el Comandante del Prado a prestar servicios en el acantonamiento de Cañada Rica, cercano a Rosario y de allí surge una queja del Coronel Gervasio Goytea a Paunero por la actitud de del Prado, lo que motiva una explicación tajante de éste a su superior…
Un hecho destacable que ocurre en el año 1863 es la sublevación de la guarnición miliar que se acantonaba en el fuerte Las Tunas, en el sudeste de Córdoba a no más de 30 leguas del fortín Melincue.
Este fuerte creado en la época virreynal -1784- por encargo del entonces Gobernador de
Córdoba, el Marques de Sobremonte, era una fuerte de importancia que oficiaba de comandancia con Melincue y Las Puntas del Sauce, actual ciudad de La Carlota. De estas comandancias dependían los fortines secundarios que jalonaban la línea de frontera entre el sur santafesino y el sur cordobés.
En esta sublevación, dijimos muy cruenta, es ferozmente asesinado el comandante de dicha guarnición, el Coronel Juan Carranza, que intentó dominar el alzamiento militar.
Dada las características esta insurrección adquirió preocupación en el gobierno nacional, teniéndose en cuenta el aspecto desmoralizador que dichos actos ocasionaban en las demás fuerzas.
A tal punto fue así que el propio Ministro de Guerra de la Nación, el Gral. Gelly y Obes, ordenó al Gral. Wenceslao Paunero para que ponga sobre aviso a las guarniciones de Cruz Alta, Guardia de la Esquina, Desmochado y Melincue y que todos presten “…suma atención a las apariciones en esos departamentos, de todo gaucho que por allí apareciere, fundamentalmente si era cordobés…” (14)
Se designaron con prontitud instructores sumariales dándose órdenes al gobernador de Córdoba como al Jefe Político de Rosario Nicasio Oroño, para que todo desertor que hubiere intervenido en Las Tunas, sea aprehendido y juzgado severamente de acuerdo a las leyes militares, para tratar de reparar el inmenso daño ocasionado a la moral militar.
Como dato curiosos se registra años después, a una partida "recorredora" de campo, que andaba detrás de un malòn y llegaron hasta el viejo fuerte de Las Tunas, ya abandonado, y constataron que varios indios habían acampado en el lugar, abrieron la tumba del Coronel Carranza, desparramando sus huesos por el lugar.
En 4 de abril de ese año, del Prado manda una partida exploradora a la Cruz Alta para saber las consecuencias de ese motín. Informa luego a Emilio Mitre que los sublevados de Fraile Muerto con su cabecilla Victoriano Joares se habían retirado de esa villa con 100 o más hombres, muchos de ellos sublevados en Las Tunas, como resultado de que un mayor Carranza que llegaba de Córdoba, había batido a los sediciosos. También refiere que “un oficial que había quedado en Las Tunas después del motín, con un piquete de infantería y dos piezas había abandonado ese Fuerte con algunos heridos, y se puso a las órdenes de del Prado…” (15)
Un hecho no común, era la facilidad y frecuencia con la que del Prado se comunicaba directamente con el Gral. Emilio Mitre, al que reportaba, sin observar otros conductos naturales. El dìa 29 de enero de 1863 le dirige una interesante relación, en la que puntualiza dos o tres cosas importantes: Propone oficiales para que se los promueva, y reclama el pago para los soldados a los que hacia más de un año que no le mandaban la paga. Propone al Teniente Plaza para Ayudante Mayor, al Tte.2 Andronico Moyano para teniente 1ro., ya que ambos comandan compañías; a los alférez Cleto Rojas y Leonardo Bengoa para Ttes.2da., y al Porta Juan Rojas para Alférez de la compañía 2da. Pide se quiten 20 caballos patrios que tiene la Posta de la Guardia de la Esquina, porque según el capitán Moyano, no sirbe dicho Maestro de posta ni para conducir un oficio para el estado”. Además agrega: “…aviso a VS que la fuerza que esta en servicio en la Guardia de la Esquina no le han abonado hasta esta fecha ni un solo mes de sueldo desde que revistan para esta Frontera, que se debe desde el mes de agosto del año ppsdo-, circunstancia que explotan los enemigos del Gobierno divulgando que se hacen servir a los hombres y no se les paga….” (16)
En otra nota de fecha 9 de marzo de 1863, se dirige al Gral. Emilio Mitre como General en Gefe Interino del Ejercito, reportando novedades y haciéndole saber que han comenzado los trabajos de campo, tendientes a levantar los fortines de esa comandancia – Los Leones, La Larga, Hinojo -, y que ha recibido noticias por el encargado del piquete de Guardia de la Esquina, que el Jefe del Batallón 1 de Línea, don Pablo Díaz, ha ordenado que las guarniciones del sur santafesino, deben reportar exclusivamente a él, por lo que del Prado solicita se le confirme esa referencia. (17)
(continúa en carpeta 1864 - 1865)